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Aunque las criptomonedas existen desde 2009, la tecnología aún está en pañales y se encuentra en el salvaje oeste en términos de regulación. Esto la convierte en el entorno ideal para los hackers y por desgracia, todavía hay muchas víctimas. La compañía de investigación Blockchain Bitrace, en un informe reciente, identificó 3 formas en las que los criminales operan para robar tus criptomonedas.
Secuestro del ‘copy and paste’
Una de estas formas se denomina Pasteboard hijacking, o secuestro del portapapeles. Se trata de una técnica en la que personas malintencionadas toman o modifican automáticamente datos de texto previamente copiados y pegados. Aquí, un portapapeles se refiere a la ubicación de almacenamiento temporal en el ordenador cuando un usuario copia un fragmento de texto o imagen. En el contexto de las criptomonedas, esto significa que los hackers pueden interceptar o modificar las frases o direcciones semilla que los usuarios copian en sus portapapeles, lo que les permite acceder a las carteras de los usuarios para robar o manipular los fondos.
Manipulación SEO
Los hackers utilizan además técnicas de optimización de motores de búsqueda (SEO) para hacer que sus falsas aplicaciones o sitios web de criptomonedas aparezcan mejor clasificados en los resultados de búsqueda de Google. Esto da a los usuarios la idea de que un sitio web es de confianza y les incita a descargar e instalar aplicaciones falsas. Además, el simple hecho de visitar estos sitios web puede ser problemático, ya que contienen funcionalidades maliciosas que permiten el robo de criptomonedas.
Minería de liquidez
Una de las estafas más populares es el robo a través de la minería de liquidez. Esta última es básicamente una práctica legítima en la que los usuarios depositan criptomonedas en el pool de liquidez de un exchange descentralizado para ganar recompensas. Sin embargo, en un contexto fraudulento, los hackers pueden hacer falsas promesas de altos rendimientos y bajos riesgos para engañar a los usuarios para que depositen sus criptomonedas en pools fraudulentos o manipulados, de los que luego los hackers pueden robar o hacer mal uso de los fondos.