Es una de las historias más siniestras del mundo de las criptomonedas: el asesinato del argentino Fernando Pérez Algaba. La historia causó un gran revuelo y todo tuvo que ver con la forma en que Pérez Algaba, un inversor crypto entre otros, encontró su final.
De repartidor de pizzas a crypto millonario
La historia de éxito de Pérez Algaba es una con la que la mayoría soñaría. Empezó como repartidor de pizzas y consiguió hacerse millonario, en parte comerciando con cryptos, según su perfil de Instagram. Coches caros, vacaciones a paraísos tropicales, el comerciante lo tenía todo.
Por eso le gustaba compartir sus aventuras con sus 923.000 seguidores de Instagram. También enseñaba a sus seguidores cómo operar con criptomonedas. En resumen, era un «finfluencer» de éxito.
Sin embargo, la historia de éxito resultó ser menos halagüeña de lo que parecía a primera vista. Y es que, según el diario argentino La Nación, estaba implicado en una estafa piramidal. Junto con una organización criminal, supuestamente recaudó dinero de inversores para comprar camiones en Estados Unidos y exportarlos.
Deudas acumuladas
La estafa permaneció bajo el radar durante mucho tiempo y, para los inversores, al principio parecía legítima. Sin embargo, Pérez Algaba pronto acabó profundamente endeudado después de que los pagos de dividendos no se materializaran. Su situación llegó a ser tan grave que le pidió a un amigo que le prestara su pistola.
«Me dijo que estaba tan asustado que quería tener una pistola con él». dijo un amigo de Pérez Algaba.
Al parecer, tenía cientos de mensajes amenazantes en su teléfono, incluso de acreedores.
El escabroso final
La historia del argentino tuvo finalmente un final escabroso y siniestro. El 18 de julio de 2023 salió de su apartamento en Ituzaingó, Argentina, y ésa fue la última vez que se le vio con vida. Pocos días después, su cuerpo fue encontrado en una maleta.
Las investigaciones revelaron que fue asesinado de tres balazos, tras lo cual le amputaron las extremidades. La maleta fue arrojada a una zanja por los autores del crimen.
Los últimos acontecimientos muestran que los autores del crimen también tenían como objetivo a su hermano, Rodolfo Pérez Iglesias. El hermano cuenta a La Nación que desde entonces han detenido a dos autores del crimen: «Siempre sospeché de ellos dos», dijo su hermano.